En un nuevo estudio, investigadores en los Estados Unidos explican cómo evolucionó la parte baja de la columna vertebral femenina para soportar la carga obstétrica sobre dos pies, de modo que el eje del equilibrio quede repartido sobre las caderas.
"Estudios previos sobre la evolución de la forma en la que el organismo de las madres humanas acomoda el embarazo se concentraron en la pelvis y en los problemas del parto; este es el primero sobre cómo las madres solucionan los desafíos del equilibrio en el embarazo", dijo a Reuters Health el autor principal del estudio, el doctor Daniel E. Lieberman, de la Harvard University, en Cambridge, Massachussets.
La curvatura normal de la columna vertebral baja ayuda a posicionar el tronco sobre las caderas en los seres humanos, lo que ayuda a estabilizar la parte superior del cuerpo sobre las piernas, según publica Nature.
Pero el embarazo complica todo a medida que la panza crece. En el estudio, el equipo dirigido por Lieberman demostró cómo, en el tiempo, se reforzó una vértebra inferior en la columna femenina para que las mujeres puedan adoptar esa curvatura exagerada mientras están de pie.
Esto permite que la masa central del tronco quede sobre las caderas. Análisis de fósiles del Australopithecus, los científicos hallaron que estos cambios vertebrales eran anteriores a la evolución del Homo sapiens.
"Lo más sorprendente fue que pudimos ver esta adaptación materna en registros fósiles tan antiguos", dijo Lieberman. "Tiene sentido que la evolución haya favorecido a las madres, que pueden adaptarse a las exigencias del embarazo, aunque no esperaba que los registros fósiles pudieran aportarnos semejante evidencia", agregó el autor.
En nuevos estudios, "deberemos analizar mejor los costos de esta adaptación y cómo se relaciona con los problemas de espalda que muchos tenemos con frecuencia", concluyó.
Fuente: Reuters